Apple ha sido finalmente multada por la Unión Europea a pagar unos 13.000 millones de Euros (más intereses), por el supuesto trato de favor del gobierno Irlandés desde el 2003 al 2014 a la hora de pagar sus impuestos. Una decisión aprobada tras una larga comisión de investigación Europea donde se detalla el supuesto trato de favor del gobierno Irlandés con la compañía de la manzana, en lo que han calificado como:

“Ayuda de Estado incompatible con la legislación comunitaria.”

La reaccion por parte del gobierno Irlandés y sobre todo de Apple no se han hecho esperar, alegando que Apple e Irlanda siempre han cumplido con todo lo relativo en materia fiscal. El propio Tim Cook, CEO de la compañía, ha publicado una carta abierta para los medios y el resto de la comunidad Apple en Europa,  donde se detalla y explica todo lo sucedido, donde destaca resaltar:

Hace 36 años, mucho antes de que se lanzaran el iPhone, el iPod o incluso el Mac, Steve Jobs estableció las primeras operaciones de Apple en Europa. Por entonces la empresa ya sabía que para atender a sus clientes europeos necesitaba una base allí. Así, en octubre de 1980, Apple abrió una fábrica en Cork (Irlanda) con 60 empleados.

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Durante todo este tiempo hemos recibido el asesoramiento de las autoridades tributarias irlandesas para cumplir de forma correcta con su normativa fiscal, el mismo tipo de asesoramiento que recibe cualquier otra empresa con presencia en el país. Apple cumple con la ley y pagamos todos los impuestos que debemos, en Irlanda y en todos los países en los que operamos

La Comisión Europea ha iniciado una campaña para reescribir la historia de Apple en Europa, ignorar las leyes fiscales de Irlanda y de paso cambiar radicalmente el sistema internacional en materia tributaria.

Independientemente de si la sanción a Apple es justa o no, queda patente una vez más que la “quimera” de la Unión Europea vuelve a escena. Una Unión Europea que debido a la falta de compromiso total entre los países miembros vuelve a demostrar el descontrol “fiscal” que hay entre los paises, dando lugar a extrañas situaciones para las empresas multinacionales.

Una multa que conllevará un efecto profundo y nocivo en la inversión y la creación de empleo en Europa por parte no solo de Apple, sino de todas las empresas basadas en Irlanda y otros paises de la Unión Europea, pero que según el propio Tim Cook, quedará anulada tras sus alegaciones.